miércoles, 12 de abril de 2017

A ORILLAS DEL MAR

            Quisiera verle cada día como aquella vez en la que deseaba acercarse. Como cuando estaba lejos aún estando a su lado. Como cuando no era suyo, pero tampoco de nadie.
            Dicen que hay un hilo invisible que conecta a dos personas destinadas a estar juntas, pero lo que no te cuentan, es que es más bien un elástico. Ese elástico hace que las dos personas, por mucho que tiren, tiendan a estar juntas y eso, era justo lo que ella notaba.
             Lo miraba de cerca, de lejos, incluso rozándose. Daba igual. Lo miraba y no podía evitar las ganas de sentir su cuerpo contra el de él, que cada milímetro de piel estuviera unido a él. Cada beso era una patada al terminar. Cada caricia, una liberación.
             Sin embargo, quisiera volver atrás y conocerle de nuevo. Nunca habría pensado todo lo que significaría para ella esa persona que apareció de la nada para ser una atractiva sombra y convertirse más tarde en una hermosa realidad. Un sueño hecho realidad. Intentaba recordar cómo pudo obviar lo que notaba al ver a esa sombra que la miraba. Volvería atrás solo para fijarse en por qué pensó todo aquello, cuando era la nada.
             Dicen que estamos unidos a nuestra media naranja, pero ella se sentía entera. Aunque nunca fue tan dulce.
             Dicen que el amor se va apagando, pero ella acaba de empezar a notar el calor.
             Ella no quiere más que repetir todo lo vivido fijándose en cada detalle. Quiere comprobar la verdad en lo que dicen: notar la tensión de ese elástico al separarse, la forma de endulzarle la vida que solo él tiene. Porque si todas son ciertas y eso acaba, no sabe cómo vivirá después de ese calor de la llama tan intenso. Quizás, se volvería fría como antes...
             Por todo ello, quiere volver al principio. Asomarse de nuevo a orillas del mar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario