martes, 18 de julio de 2017

POR ALGO

          La frase que más me han repetido hoy es que "todo pasa por algo". Todos vinimos a este mundo por una razón, con un propósito, no podemos ser una simple casualidad. A veces, las cosas no son como lo esperas, pero son aún mejores. Otras veces, simplemente hay cosas que ni ocurren, por alguna razón.
          No puedo decir que esto sea cierto, pero sí puedo afirmar que podemos encontrarle sentido a todas estas cosas que cambian o no son. Un día que empieza a llover y da pie a un beso bajo un paraguas, un beso que necesitabas. Un plan cancelado para que te quedes en casa y la tarde sea aún mejor. Perderse en la calle para encontrar cosas nuevas que nunca habías visto... y todo eso que "pasa porque tenía que pasar", porque era el momento. Quizás me equivoque o pensáis que solo estoy dando una visión positiva de todo esto que llamamos vida y casualidades, pero puedo asegurar que esas "casualidades" pueden llegar a tu vida para cambiarla por completo.
          Las casualidades y esas cosas que "pasan" son las que hacen de la vida algo interesante y que nos llevan por el camino por el que debemos ir. Como decía Ortega y Gasset: La vida es aquello que nos pasa. Y también: Yo soy yo y mis circunstancias, si no las salvo a ellas, no me salvo yo. Son dos frases que me han marcado (bonitas clases de filosofía) porque en ellas podemos ver como no es posible evitar la vida porque nos ocurre sin remedio y además, tenemos que seguir adelante a pesar de esas "circunstancias" que nos rodean. "Todo pasa por algo" me han dicho, pues bien, salvemos esas "casualidades" para seguir adelante, para vivir. Si hay algo esencial para el ser humano es la vida y tenemos que afrontarla con la mayor fuerza posible. Hagamos caso a Ortega y "salvémonos" en esta dura y cruel vida que encontramos sin saber muy bien por qué.
          Algún día vemos el motivo de nuestra existencia, estoy segura. Porque la vida "pasa" y las cosas de ella "pasan por algo", no hay otra opción: seguir adelante y sobrevivir, sin olvidarnos nunca de vivir.

miércoles, 5 de julio de 2017

ADIÓS A(R)MADO

Se fue.
Un día tuvo que marcharse
y no volví a verle.

Unas lágrimas caían antes de que sus pies rozaran ese mismo suelo.
Se marchó sin besos.
Sin ganas.
Sin remedio.

Dejaba una vida por luchar.
Luchaba para vivir.
Finalmente,
luchó para morir.

Su sino no fue otro que marchar.
Malditos asesinos que salieron a pelear.
Asesinos engañados que entre lágrimas gritaban.
Malditos aquellos que obligaban a luchar.

Espero que algún día exploten las armas
de aquellos que descansan.
Pues no hay riesgo para el que llama,
pero él se ha ido y a mí nada me ataña.

martes, 4 de julio de 2017

QUE SE RÍAN

Que se ría el mundo,
que si me pierdo no me importa.
Que si me río en la calle, pueden mirar.
Que si corro hacia sus brazos, se pregunten lo que quieran.

Que se ría el mundo,
que me importa cada vez menos.
Que yo soy feliz aunque llame la atención si me emociono simplemente hablando.
Que le meto la mano en el bolsillo de atrás cuando caminamos juntos
y pueden reírse del descaro.

Que me da igual lo que piensen,
que soy lo que hay.
Que no pienso esperar a nadie,
esto es a mi manera.

Quédate si te apetece.
Vete si te ríes.
Pero ríete mejor que nada.
Que prefiero gente feliz,
aunque no sea conmigo con quien andan.

domingo, 28 de mayo de 2017

ME PIERDO

           Tu mirada que hace que me olvide del mundo, de la vida y de las demás personas que existen en este pequeño planeta en el que te encontré.
           Tu maravillosa sonrisa en la que me podría detener durante años, viendo como eres feliz y como me haces feliz a mí.
           Tus manos que me acarician como si mi cuerpo no tuviera fin y que me das para caminar a tu lado, salvándome.
           Tu tiempo que gastas en mí como si no fuera lo más valioso que tenemos. Ese tiempo que no  tiene sentido cuando estoy contigo.
           Te prometo que me pierdo. Con cada una de estas cosas me pierdo.
           Me pierdo en tu mirada.
           Me pierdo en tu sonrisa.
           Me pierdo con tus caricias.
           Me pierdo el tiempo que paso contigo (sin perder nunca el tiempo).
           Puede con este amor que siento, esté perdida. Pero estoy feliz y tengo que descubrir cada una de tus cosas con las que me pierdo. Y no, eso sí que no me lo pienso perder.
         

lunes, 24 de abril de 2017

FELICIDADES

           Las lágrimas acudían a mis ojos haciendo que me picaran cada vez más, pero no podía llorar. No aquí, no otra vez. Recordar que no pude despedirme, que se me negó esa posibilidad. Que llegué demasiado tarde para poder abrazarte de nuevo.
          No puedo perdonárselo, pero tampoco puedo perdonármelo. Te he perdido sin remedio y no vas a volver. Te echo tanto de menos que las lágrimas vuelven en momentos inesperados y te imagino para no olvidar tu rostro. No quiero olvidar nada de ti porque sería de lo peor que podía pasarme.
         Eres (sí, en presente) de las personas que más quiero y que aún espero que aparezcas y me des ese beso que tanto extraño. No te vayas nunca de mi corazón, no me dejes aún. Ojalá volvieras.
         Te quiero muchísimo. Espero que allí donde estés no lo olvides y estés orgulloso de mí abuelo.
Felices 78.

domingo, 23 de abril de 2017

OJOS CERRADOS

Cierro los ojos
porque no necesito ver para sentir.
Porque no me hace falta comprobar 
que esto es algo nuevo,
que estoy flotando en una nueva realidad.

Cierro los ojos
y no estoy sola.
La oscuridad no significa nada.
La oscuridad no es olvidar el mundo.
La oscuridad es recordar esos momentos.

Momentos con el corazón abierto,
pero con los ojos cerrados.

miércoles, 19 de abril de 2017

MINI HISTORIA 3

            Se necesitaban. Sabían que no había nada más necesario que la otra persona para poder seguir y sonreían por ello.
            No podían irse a dormir son pensar en los besos que se habían dado, tan distintos y llenos de mensajes silenciosos. Había besos de "te quiero", de "no te vayas", de "te necesitaba" e incluso de "no es suficiente con este beso". Todos ellos comprendidos por ambos al instante como si pudieran hablar a besos y las palabras sobraran. (A veces sí que sobraban)
           También recordaban cada caricia. Una mano que se perdía en la espalda del otro mientras que este no paraba de besarlo. No existía nada más en el mundo que ese contacto entre ambos, a veces, tan apasionado que dolía y otras veces, tan necesitado que rozaba los límites del deseo.
            El tiempo se paraba o iba demasiado rápido (aún no lo tenían muy claro)  aunque ellos querían que fuera infinito. Pero no lo era y ese es el problema: el tiempo. El tiempo de todos esos verbos: el pasado. Se besaban, se tenían, se amaban, se deseaban , se necesitaban... pero ya no. Ahora el pasado ha quedado atrás y ambos caminan hacia un futuro (separados).
            Recuerdan aquel tiempo al que no pueden volver con una triste sonrisa, pues se necesitaban pero las cosas cambian... Las caricias ya son de otros y los besos no dicen nada. Quizás ya no se aman pero se necesitarán... porque el tiempo y las personas siempre cambian.